Playa de Mónsul (en una mañana magenta)

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Escribí una frase, hace años, “Hace que no llueve en la Mañana magenta”, una frase solitaria, desubicada, como una isla en el mar de las palabras. Por aquel entonces era un ejercicio recurrente, escribir sin pretensiones en el  papel desnudo, garabatear ideas y formas. ¡Qué tiempos aquellos! donde las novedades tecnológicas se circunscribían al Spectrum y el Commodore 64, donde la imagen digital era una quimera y el virtuosismo personal era el que le confería el valor añadido a una fotografía.

Hoy en día es un simple click, o tal vez no, porque al lienzo de pixels en bruto le añadimos imaginación, texturas, colores y sobre todo intención. Las fotografías que muestro hoy son fruto de esa búsqueda por comunicar con la fotografía.

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Aquella mañana todo era gris, envueltos en un banco de bruma, paisaje y fotógrafo, disparé a las formas más que a las luces y los colores. Posteriormente en casa, con la herramienta indispensable Photoshop, le apliqué una serie de filtros y las procesé siguiendo un patrón de acciones.

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Mónsul es una referencia archiconocida, aún así no deja de ser apetecible a nivel estético, sobre todo antes de la avalancha veraniega, donde pierde su identidad en aras del turismo, por supuesto necesario y bienvenido.

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Además, las últimas novedades a nivel de infaestructuras, y que sé van a decepcionar a mis amigos del Norte, auguran un rendimiento económico de la zona como nunca antes se había visto. El parking junto a la playa ha desaparecido y se ha desplazado a la parte superior de la carretera, junto al cotijo de Mónsul. Todo está vallado y delimitado, nada que ver con aquel paraíso virgen protagonista de tantas películas y videoclips.

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Hoy me despido de Mónsul hasta el otoño.

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Con la estoicidad de unas rocas fotogénicas,

instante

con su personalísima forma.

Mónsul

Testigos de la transformación de Mónsul, las pitas, o como son también llamadas en la localidad natal de mis padres, Pulpí, Arcibarón (que resulta ahora que es un término matemático, ¡qúe cosas!), supongo que viene del término local arcibara o alcibara.

Ellas siguen ahí, testigos mudos del “Progreso”, alzándose cada temporada, creciendo y muriendo en plenitud.

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Buenos días tenga ústed también Arcibarón, nos vemos en otoño.

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2 comentarios el “Playa de Mónsul (en una mañana magenta)

  1. NC dice:

    La playa que disfrutamos bien los que conocíamos la zona antes que los demás. No quiero ver los aparcamientos… prefiero quedarme con estas sugerentes imágenes. Saludos y gracias por el excelente post!

    • Gracias a ti, Nieves, sin duda sabes de lo que hablaba en el post y entiendo te quieras quedar con aquellos buenos recuerdos, territorio común de los míos en aquellas calas y “aquellos” años. Suena a nostalgia, pero en realidad es la constatación de que las cosas auténticas no deberían cambiar nunca.
      Salu2

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